lunes, 29 de agosto de 2011

MADRID J.MJ. 2.011

Han transcurrido veintiséis años desde la primera “Jornada Mundial de la Juventud”, iniciativa que ideó Juan Pablo II en Roma en l.985, fruto de la confianza que tenía puesta en los jóvenes y a quienes siempre miró con ojos de futuro y con especial predilección.

Para Benedicto XVI, ha sido ésta su tercera jornada, quien ya había dicho que las “J.M.J” se habían convertido en un autentico regalo. Decía; “Tengo que afirmar, que en éstas sucede algo que no hacemos nosotros mismos.


Está claro que cada J.M.J. es un acontecimiento único para toda la Iglesia Universal. A Madrid han llegado jóvenes de todos los países del mundo y a su vuelta, sin duda, contarán sus experiencias de vida compartida que servirá para transmitir el mensaje de Jesucristo.


En Santiago de Compostela en 1.989 fue donde adquirió su estructura actual; Catequesis, Vigilia de oración y Celebración Eucarística. Madrid en estos días se ha desbordado de alegría, han sido avalanchas humanas las que han puesto su mensaje de paz y unión fraternal para reivindicar que la palabra de Dios, el Evangelio, está más vigente que nunca y que ha traspasado las fronteras del mundo entero.
Pero el mensaje, en la gran mayoría de las ocasiones, como llega, es através del ejemplo del Evangelio, trasladado a nuestra vida cotidiana y con la presencia de esos mandamientos que sintetizan, en el amor a Dios y al prójimo, la verdad autentica de su palabra de vida.


Estas jornadas Mundiales de la Juventud, han dejado una estela de alegría y esperanza para el mundo entero y sus generaciones venideras y lo han hecho, con su comportamiento ejemplar de convivencia, donde no ha habido fronteras entre razas, ni estatus sociales y el nexo de unión ha sido el mensaje de Jesucristo.


“Id a todo el mundo y proclamar el Evangelio a toda la creación”. Sois discípulos y misioneros. El mensaje de Benedicto XVI ha sido claro, después de una noche de vigilia, les saludó diciendo: “Peregrinos, seguro que esta noche habréis mirado en algún momento al cielo y a las estrellas”, tal vez, buscando en la inmensidad del firmamento las respuestas a sus inquietudes.


Son muchos los que se sienten atraídos por Cristo y perciben que Él es la repuesta. La fe no es fruto del esfuerzo humano ni de la razón, sino que es un regalo de Dios.


Hoy Cristo nos pregunta. ¿Quien decís que soy Yo?

Decidle, haciendo alusión a la “Fe”, una de las Virtudes Teologales: Me fio de ti. Dejémonos acompañar por Él.


La iglesia no es una simple institución humana, sino que está estrechamente vinculada a Dios.

Extraordinario mensaje para concluir con esta Eucaristía, la transición de una noche inenarrable, tal y como me contó mi amigo Paco, a través del teléfono, percibiendo su emoción y trasladándome los sentimientos y emociones vividos en ese “Campamento de la fe” en Cuatro Vientos, después de haber aguantado las inclemencias del tiempo, el calor. La tormenta, la lluvia y el frío de la madrugada, el grupo de peregrinos de Baena con los peregrinos del mundo entero.


Os invito a poner Cristo en el centro de vuestras vidas para fortalecer vuestra fe, continuó diciendo, nuestra Cabeza Visible de la Iglesia “Benedicto XVI “. No se puede seguir a Cristo en solitario. Tener fe, es apoyarse en la fe de tus hermanos.




El Papa explica a los jóvenes, que no deben guardarse la fe para sí mismos, sino que deben transmitirla al mundo entero y por supuesto, haciéndolo con alegría y a través de la iglesia.


“En la figura del Papa, la juventud encuentra siempre un padre que les quiere y un maestro de la fe”.
No os dejéis seducir por una falsa vida sin Dios. Concluye, poniendo a los jóvenes bajo la protección de la Virgen, Nuestra Madre, para que den testimonio de fe al mundo entero. Éste os necesita. Seguir a Jesús en la fe, es caminar con Él en la comunión de la Iglesia.


Manuel Espejo

23/8/11

MADRID.

2 comentarios:

Paco Tovar dijo...

El "Paco" a quien alude este magnífico " contador de sentimientos " que es Manolo, soy yo, y para apostillar más , si cabe, en verdad que estas Jornadas han sido algo que nunca olvidaremos los que hemos participado. Pero no solo por los innumerables momentos felices vividos con esta juventud y con Madrid, sino que han supuesto, al menos en mi caso, un encuentro con el Señor. Un encuentro en el que venciendo dificultades propias del peregrino, me ha dejado momentos de reflexión que en este escenario magestuoso me han hecho sentir que no estoy solo en el camino de Dios, sino que lejos de tópicos de nuestro tiempo a cerca de la apatía y laicidad de los jóvenes, los valores de ese Evangelio a que alude Manolo circularon por la Capital ese fin de semana.
Gracias de nuevo, Manolo, por contar a quien visite este bonito blog aquellas imágenes que tengo retenidas en mi memoria todavía.

Paco Tovar.
Peregrino de las JMJ2011.

depfisicayquimica dijo...

Gracias,amigo Paco, por tus bellas palabras y testimonio. Un abrazo
Antonio J Tamajón